Los que somos aficionados a leer la prensa económica a primera hora, llevando ya una buena temporada comenzando mal los días, y el de hoy no ha sido una excepción, sino más bien uno de los MALOS (si, con mayúsculas). La Comisión Europea nos ha expedientado por nuestro elevado déficit, ya que hemos superado el 3% de límite que se fija en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). Vaya, otra de esas cosas que hace unos meses era imposible que pasara. ¿Y eso en qué nos afecta? Si fuera Corbacho, ZP, Pepiño Blanco,... les diría que en nada, que se trata de una decisión tomada por organismos que carecen de la información del gobierno, que en realidad nuestra inflación es menor y que cuando entren en funcionamiento las nuevas medidas recién aprobadas por el gobierno, dentro de 30 días (y van...) volveremos a tener superávit, crecimiento y ese tipo de cosas que ya todos sabemos. Pero si fuera Pedro Solbes les diría lo que dijo ayer: Que las previsiones actuales, en consonancia con las de la Comisión Europea apuntan a que el exceso de déficit, unido a la dramática situación económica y la falta de una política económica efectiva y sensata (esto último lo he añadido yo porque él no se ha atrevido a decirlo), van a provocar que la situación siga agravándose hasta bien entrado el 2010, y que a partir de ese año nos van a esperar unos cuantos de estancamiento económico. ¡Muy bien dicho, Sr ministro!, es lo más sensato que ha salido de la boca de algún socialista desde hace mucho, mucho tiempo. Pero, ¿porqué ahora y no antes?. No me cabe la más mínima duda de que en el gabinete de economía hay gente muy capaz y preparada, realista y capaz de actuar con coherencia, pero sobre la cabeza de todos ellos pesan intereses partidistas. El Sr. Solbes, y todo el gobierno sabían lo que sucedía, ¿cómo no lo iban a saber si lo sabíamos hasta los aficionados?. Pero se trataba de seguir el "método Pepiño": Gobernar por encima de todo, vendiéndose a quién haga falta, comprando a quién sean necesario, y dejando que hagan de nuestra patria lo que a cada cual le plazca, todo con tal de seguir sentados en la poltrona. Pero se acabó el dinero, y eso lo puedes tapar un tiempo, sólo un tiempo. Y ahora todos se tiran encima de Solbes a intentar que haga milagros, que les saque del apuro y que cargue con la culpa. Tengo la impresión de que el ministro de economía está tan presionado que si le dejaran irse, se marcharía ahora mismo, y prueba de ello son las últimas declaraciones que viene haciendo. Tiene que ser muy consciente de que a llegar aquí ha contribuido todo el gobierno y sus aliados izquierdistas y nacionalistas, y que ahora todos intentan echarle la responsabilidad a él. De hecho los nacionalistas ya intentaron lavarse las manos en el congreso el otro día.
Pero en el fondo tienen razón, el aceptó formar parte de esto, y ahora está atrapado, pero que no se preocupe, hay cuatro millones de españoles, para final de año cinco, que están mucho más atrapados de lo que jamás pueda llegar a estarlo él.