miércoles, 18 de febrero de 2009

Antes, Sr Solbes, antes

Los que somos aficionados a leer la prensa económica a primera hora, llevando ya una buena temporada comenzando mal los días, y el de hoy no ha sido una excepción, sino más bien uno de los MALOS (si, con mayúsculas). La Comisión Europea nos ha expedientado por nuestro elevado déficit, ya que hemos superado el 3% de límite que se fija en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). Vaya, otra de esas cosas que hace unos meses era imposible que pasara. ¿Y eso en qué nos afecta? Si fuera Corbacho, ZP, Pepiño Blanco,... les diría que en nada, que se trata de una decisión tomada por organismos que carecen de la información del gobierno, que en realidad nuestra inflación es menor y que cuando entren en funcionamiento las nuevas medidas recién aprobadas por el gobierno, dentro de 30 días (y van...) volveremos a tener superávit, crecimiento y ese tipo de cosas que ya todos sabemos. Pero si fuera Pedro Solbes les diría lo que dijo ayer: Que las previsiones actuales, en consonancia con las de la Comisión Europea apuntan a que el exceso de déficit, unido a la dramática situación económica y la falta de una política económica efectiva y sensata (esto último lo he añadido yo porque él no se ha atrevido a decirlo), van a provocar que la situación siga agravándose hasta bien entrado el 2010, y que a partir de ese año nos van a esperar unos cuantos de estancamiento económico. ¡Muy bien dicho, Sr ministro!, es lo más sensato que ha salido de la boca de algún socialista desde hace mucho, mucho tiempo. Pero, ¿porqué ahora y no antes?. No me cabe la más mínima duda de que en el gabinete de economía hay gente muy capaz y preparada, realista y capaz de actuar con coherencia, pero sobre la cabeza de todos ellos pesan intereses partidistas. El Sr. Solbes, y todo el gobierno sabían lo que sucedía, ¿cómo no lo iban a saber si lo sabíamos hasta los aficionados?. Pero se trataba de seguir el "método Pepiño": Gobernar por encima de todo, vendiéndose a quién haga falta, comprando a quién sean necesario, y dejando que hagan de nuestra patria lo que a cada cual le plazca, todo con tal de seguir sentados en la poltrona. Pero se acabó el dinero, y eso lo puedes tapar un tiempo, sólo un tiempo. Y ahora todos se tiran encima de Solbes a intentar que haga milagros, que les saque del apuro y que cargue con la culpa. Tengo la impresión de que el ministro de economía está tan presionado que si le dejaran irse, se marcharía ahora mismo, y prueba de ello son las últimas declaraciones que viene haciendo. Tiene que ser muy consciente de que a llegar aquí ha contribuido todo el gobierno y sus aliados izquierdistas y nacionalistas, y que ahora todos intentan echarle la responsabilidad a él. De hecho los nacionalistas ya intentaron lavarse las manos en el congreso el otro día.

Pero en el fondo tienen razón, el aceptó formar parte de esto, y ahora está atrapado, pero que no se preocupe, hay cuatro millones de españoles, para final de año cinco, que están mucho más atrapados de lo que jamás pueda llegar a estarlo él.

lunes, 16 de febrero de 2009

El gran banco del PSOE

Hace tiempo, cuando me explicaron por primera vez que eran las Cajas de Ahorros, me dijeron que eran entidades financieras carentes de accionariado, dispuestas al servicio de la sociedad, y que dedican sus ingresos a obra social, créditos a familias, participaciones en empresas de interés para la región,... Que bonito, unos "bancos" que nos ayudan en vez de sacarnos todo lo que pueden. Pero como siempre la realidad dista mucho de lo que se pregona.
En la actualidad hay en España un gran número de cajas de ahorros en situaciones bastante comprometidas a nivel general. El caso más dramático y conocido es el de La Caixa. Durante los buenos tiempos del ladrillo, mediante una de sus sociedades de inversiones, Sacyr Vallermoso, invirtió en operaciones inmobiliarias mucho más de lo que la prudencia aconseja, y ahora está "colgada". Como no tiene liquidez está vendiendo sus activos más preciados sin importarles a quien, como sucede con el 20% de Repsol que posee. ¿Y que hace el gobierno? En Cataluña gobierna el PSOE, y como las Cajas, al igual que todo lo que carece de accionariado privado, son "independientes" del gobierno de turno, estos comienzan un baile en pareja que mantiene en alerta a todo el pais: Si la Caixa tubiera problemas serios y necesitara una intervención, sus responsables serían como mínimo muy criticados, y como estos directivos "nada" tienen que ver con el PSOE, la situación también les salpicaría a ellos. Entonces el gobierno (o el PSOE, que es lo mismo), iniciaron una deseperada búsqueda de compradores para los activos de La Caixa, y la joya de la corona era Repsol, que intentaron colocar primero a la mafia rusa (recuerden las visitas relámpago de Moratinos a Rusia), sin importar las consecuencias que tal operación tendría para nuestro pais, y una vez fracasada la venta lo vuelven a intentar con los chinos. Todo con tal de no asumir la realidad de la situación y siempre anteponiendo sus intereses partidistas al de la sociedad.
Pero la Caixa no es la única Caja en donde pasan cosas de estas. A nivel general están tan mal que ya se han tenido que unir para emitir deuda de forma conjunta, porque a cada una por su lado les resultaba imposible colocársela a nadie.
Y ahora llega el cénit de la situación actual de estas entidades: el gobierno las quiere obligar a fusionarse para conseguir aumentar su capacidad, su solvencia y SUS BENEFICIOS. ¿Pero no habíamos quedado en que las cajas debían servir a la sociedad y no dedicarse a maximizar beneficios? Si se fusionasen, cosa que en principio puede parecer lógica viendo como está el mercado, tendríamos sólo unas pocas, y al gobierno les resultaría mucho más fácil su control, y hacer de ellas un gran banco al servicio de sus intereses, el gran banco del PSOE.
Puede parecer que exagero, pero hechen un vistazo a Madrid, donde se ha desencadenado una auténtica guerra civil entre los de Gallardón y los Esperanza Aguirre para ver quién se queda con Caja Madrid, para que todos vean lo independientes que son las Cajas.
Me gustaría desde aquí llamar la atención a todos sobre el doble sentido de este tipo de operaciones, muy bonitas a primera vista y que esconden el más sucio de todos los fines, y de todas aquellas donde aparezcan políticos al lado de grandes sumas de dinero (diputaciones y obras públicas, concurso eólico en Galicia, dinero a los bancos,...), pues la experiencia nos dice mucho sobre su concepto de servicio a la sociedad.

domingo, 15 de febrero de 2009

Hasta aquí

¡Hasta aquí podíamos llegar! Eso fue lo que pensé esta mañana cuando leyendo la prensa económica vi la última de ZP: declaraba que frente a la crisis se comprometía a que a nadie le faltaría la prestación por desempleo, que podíamos estar todos tranquilos. Es decir, que este señor ya se da por vencido, ya no se siente capaz de recunducir nuestra maltrecha economía ni con fuerzas para intentar nada nuevo. Lo único que le queda es agitar la bandera izquierdista y prometer prestaciones para todos, tratando de ir ganando tiempo en espera de acontecimientos que le vayan dando algo de oxígeno como pudieran ser seguir en el gobierno gallego o hacerse con el vasco. Pero tras este vacío de ideas se oculta un hecho de un dramatismo y gravedad que creo que debe ser analizado con detenimiento: Se acabó el dinero, ya no hay más. Seguramente todos recuerden como fue el comportamiento del gobierno hasta la fecha: dinero para todo aquel que puediera molestar, como las CA, banqueros, y grandes empresas como las automovilísticas, para acabar con los fondos a los ayuntamientos. Personalmente pienso que se trata de medidas absurdas en algunos casos y muy poco eficientes en otros. Del dinero para los bancos se nos dijo que era para mejorar su liquidez y para que siguieran dando crédito, pero todos sabemos que tras esa excusa lo que se pretendía era mantenerlos contentos y que se callaran, prueba de ello son las palabras del Sr. Botín en Informe Semanal, ensalzando las medidas del ejecutivo. Claro que viendo los resultados del Santander, esas medidas no eran malas, para ellos. El dinero a las automivilísticas solo es un parche para que parezca que se hace algo, ya que sin mercado, las fábricas tendrían que reducir plantillas antes o después, como así está sucediendo. Lo de los ayuntamientos, bueno, se pretenden que hagan obras y así que se aumente el empleo, la renta y que se reactive el consumo. Pero su alcance va a ser muy limitado y corto en el tiempo como para que llegue a producir efectos positivos.
Resumiendo, hemos gastado un montón de dinero, tanto como el superávit y algo más en una serie de medidas absurdas de cara a la galería que han vaciado las arcas públicas y no han servido absolutamente para nada, como demuestran los datos día a día. Y ahora nos dicen que aunque nos hundamos ellos cuidarán de nosotros. Ya me quedo tranquilo.
Pero llegados a este punto, ¿ qué hacer ahora? No es fácil responder. Lo primero es tener voluntad. Voluntad de tomar decisiones duras y nada populares, pero necesarias, y estar dispuesto a sacrificar el electorado en beneficio del pais.
El problema que tenemos es que las familias no consumen, y por ahí hay que empezar. Incentivar el consumo con rebajas fiscales puede ser una buena opción. Lo segundo es garantizar que el crédito les llegue para que puedan acometer compras de entidad (coches, pisos, ...). Pero los bancos racionan el crédito, y el gobierno no hace nada para presionarlos. Se refugian en el alto riesgo y que no pueden dar créditos sin garantías. La tasa de morosidad es algo inferior al 5%, ¿no podría el gobierno respaldar estos créditos para que los bancos dejaran el dinero con algo más de facilidad? Por cierto, ese 5% que el gobierno tendría que pagar es algo inferior a lo que dona a los partidos políticos y sindicatos cada año, pero claro, lo primero es lo primero.
Una cierta flexibilización del mercado laboral tampoco sobraría, aunque fuese temporal, para que un empresario pueda contratar gente con la tranquilidad de que si en un futuro no tiene trabajo para ellos no esté atrapado.
Y por supuesto, reducir el despilfarro público, no las prestaciones a los ciudadanos, que son cosas muy distintas, por mucho que algunos las confundan de forma intencionada. Y en esto las CA tienen mucho que decir, o mejor dicho, que ahorrar.
Los economistas tradicionalmente dicen que ante una situación de este tipo hay que aumentar el gasto público para que tire de la demanda y reactive la economía, y a eso se agarran desde el gobierno para justificar la contratación en masa de funcionarios (y de paso contienen algo la lista del INEM) y los fondos a los ayuntamientos para obras. Pero esto funciona para un período de tiempo corto, porque a la larga se perjudica al sector privado y se endeuda el estado. Pero como el estado ya se ha endeudado en contentar a ciertos sectores, y la crisis no es cuestión de un año, no tiene sentido aplicarlo ahora.
Hay que contener gastos inútiles, reducir impuestos que gravan al consumo y forzar la recirculación del crédito. Pero tomar estas medidas significaría reconocer el error, la mentira y el engaño, y eso nunca lo harán.
Por todo ello creo que va a ser vital la presencia de UPyD, tanto en Galicia como en el País Vasco, como lo está siendo en Madrid, donde día a día Rosa Diez les saca la careta y le llama a las cosas por su nombre. Tengo la certeza de que en Galicia se va a optener representación, y que va a ser decisiva para la formación de gobierno, lo que permitirá que de una vez se comiencen a hacer las cosas con sensatez y raciocinio, sin desmadres nacionalistas ni oportunistas, y se haga del gobierno un órgano al servicio de la ciudadanía.